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Sammuel O'Callaghan (10 de abril de 1985, Dublín) obtuvo el título de cadete en las Fuerzas Armadas irlandesas tras graduarse en la academia militar en el año 2006. No obstante, fue expulsado por un robo no cometido junto a otros soldados de otras nacionalidades con la acusación de malversar dinero destinado a material de guerra.

Cuando llegó a Londres en agosto de 2019, trabajó como jefe de seguridad del pub The Fucking Irish y fue un peón más en las acciones de su familia y el resto de socios.Por discusiones y encontronazos con aliados acabó retirándose, demostrando así tener un carácter férreo y leal en cuanto a sí mismo se refiere.
Como consecuencia, se centró en trabajos privados de todo tipo que implicasen utilizar, de alguna forma, lo aprendido durante sus años en el ejército. Además de ello, ha dado clases de defensa personal, ha trabajado como guardaespaldas y ha ofrecido sus servicios como jefe de seguridad en restaurantes y bares bajo la excusa de justificar sus ingresos.

Es el mayor de tres hermanos (el mediano, Pattrick, ex-agente policial; el menor, Ewan, voluntario en actividades sociales en diferentes países) y sus padres (Sullivan O'Callaghan y Anna Sweeney) son dueños del O'Sully's Pub y el restaurante Teaghlach en Dublín, donde ha trabajado -en cuanto a ámbitos de seguridad y administración del negocio- desde que abandonó su carrera militar en mayo del 2018.

De adolescente ya se entrometía en peleas callejeras con tal de alardear en el instituto y entre los amigos; más tarde estuvo influenciado por los hooligans en su estadía en Londres con 18 años recién cumplidos, sumiéndose aún más en la violencia, los actos vandálicos y en el mundo de la rivalidad.
De este mundillo acabó saliendo incitado por su abuelo Aidan O'Callaghan, que decidió aprovechar ese potencial y alistarlo en el ejército. Aquello le serviría de mucho y el hombre lo sabía perfectamente.

Fue soldado durante realmente pocos años en comparación con la carrera militar habitual; de la acusación del robo se libró de la cárcel por influencia de su abuelo y derivando sus ahorros en uno de los mejores y con mayor renombre despacho de abogados de la capital inglesa. Sobre el tema creó una tapadera para que no se supiera la realidad y la gravedad de los acontecimientos. Apenas unos cuantos de su familia conocen la verdadera historia, alejada totalmente de cualquier noticia aparecida en los tabloides.

Con respecto a su experiencia en la guerra y en las misiones que fueron ordenándole, desarrolló síntomas que parecían asemejarse a una neurosis traumática, como insomnio y pesadillas. Pese a ello, nunca se le ha diagnosticado el trastorno y ha invertido tiempo en terapias para lidiar con ello.

Sammuel es muy competitivo y nunca cede. Si se propone algo lo tiene que lograr cueste lo que le cueste. Es excesivamente impulsivo y no es el tipo de persona que se calla nada. Si cree que ha de abrir la boca y decir algo, lo hace sin reparar en los sentimientos ajenos.
Para él, los valores familiares siempre han estado por encima de todo, de él mismo incluso, aunque es algo sobre lo que empezó a reflexionar y dudar tras su expulsión del ejército irlandés.
Al mismo tiempo, es un tanto solitario y conveniente en el sentido de que prefiere no comprometerse con nadie con tal de no hacerle daño, pero no por ello se aleja de las relaciones sociales de cualquier índole.

Actualidad
Tras haber estado trabajando como escolta en Ámsterdam, viajó a su ciudad natal, Dublín, durante una temporada por motivos personales y familiares (ingreso de su hermano Pattrick en hospital de Saint James a causa de heridas de arma blanca), estuvo trabajando en los negocios de sus padres a tiempo completo a la par que cuidando de su hermano.
Un par de meses después de lo acontecido, volvió a Londres donde permaneció enseñando autoprotección a todo aquel que se mostrase interesado en aprender y administró como subgerente y jefe de seguridad el bar turco Meyhane.
El FBI se puso en contacto con O'Callaghan para llevar a cabo una colaboración en un caso de tráfico de armas desde las altas esferas del mundo castrense. Como la operación salió exitosa, vio una oportunidad allí mismo; se preparó para su ingreso en el Ejército de los Estados Unidos, superó las pruebas y se demostró a sí mismo que empezar de cero es duro pero no imposible.

En octubre de 2020 contrajo matrimonio en Las Vegas con Amanda Jetkins, abogada de profesión, con quien tuvo una hija: Áine. El matrimonio llegó a su fin un año más tarde y quedaron en buenos términos; la relación que mantienen es buena y se dedican su hija.
Por ello, O'Callaghan tiene su residencia fija en California (Estados Unidos) y sigue involucrándose cada vez más en su profesión, viajando al extranjero y formando a futuros soldados en varias ramas de capacitación.